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El mito del “apocalipsis de las abejas”

El Profesor Howard Minigh Profesor en las Universidades de Virginia y Muchigan en EE.UU. y asesor de Crop Life reflexiona sobre si es real la versión del colapso de las abejas en el mundo a partir de datos y mediciones sobre población de insectos y producción.

Howard Minigh

¿Deberíamos prohibir los automóviles por las probabilidades que tienen de chocar? ¿O dejar de vender analgésicos por si alguien toma demasiados? Si seguimos la lógica que aplica la UE en materia de regulación de pesticidas, la respuesta debería ser un rotundo “si”. Afortunadamente, los legisladores de la UE han ponderado las pruebas y han concluido que el riesgo de manejar vehículos y tomar analgésicos es aceptable – no es necesaria ninguna prohibición. Sin embargo, los pesticidas reciben un trato diferente.

Tomen la clase de insecticidas que tanto estuvo en las noticias, los neonicotinoides, a los cuales algunos culpaban por problemas de salud de las abejas. ¿La Unión Europea no los prohibió sosteniendo que representaban un riesgo inaceptable para las abejas? ¿Ese caso no está cerrado? Bueno, no. El “caso” está muy vigente ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (1), el cual recientemente escuchó los argumentos orales contra la prohibición y actualmente está decidiendo si las pruebas justifican la medida precipitada de la UE, la cual, por cierto, no fue
apoyada por 28 Estados Miembro de la UE en dos ocasiones, dejando que la Comisión Europea actue en forma unilateral. Y otras entidades regulatorias, como la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Autoridad Australiana de Plaguicidas y Medicamentos Veterinarios (APVMA, por sus siglas en inglés) (2) no están siguiendo el ejemplo de Europa, ya que a medida que hay más pruebas, queda claro
que los problemas de salud de las abejas, y el rol que juegan los neonicotinoides, no son como se habían retratado originalmente.

Los neonicotinoides fueron un descubrimiento innovador de los 90’, los cuales aportaron beneficios ambientales en gran medida por su uso como “tratamiento de semillas”, o revestimiento de semillas. A medida que crece la planta, este revestimiento es absorbido por los tallos y las hojas, donde los insectos atacan. Por ello, los neonicotinoides son altamente selectivos. Pero ¿no están sufriendo las abejas? Los https://polinizadores.com/agentes-polinizadores/ no son sólo una parte crítica de nuestro ecosistema, son una parte vital para nuestro sistema de producción agrícola. Entonces, examinemos los hechos.

En primer lugar, no existe tal apocalipsis de las abejas. Nunca lo hubo. La cantidad de abejas melíferas fue en aumento desde el ingreso de los neonicotinoides al mercado. Desde 1995, las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura muestran que las poblaciones de abejas superan el 10% en Europa, 8% en América del Norte, 43% en América del Sur, 43% en Asia, 19% en África. Globalmente representa un incremento del 26%. (3) Estadísticas recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) muestran que las colonias de abejas en dicho país alcanzaron una suba de 22 años en 2016. Si, hay problemas en materia de sanidad apícola que deben abordarse, pero la mayoría de las autoridades, incluida la Comisión Europea, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (4) y la mayoría de los científicos especializados en abejas, sostienen que el ácaro Varroa y la enfermedad que este provoca son las principales causas que afectan la salud de las abejas.

Luego de aquellas, se encuentran las condiciones climáticas adversas, la falta de diversidad genética (5), la pérdida de hábitats para el forrage (6) y el stress de los servicios de polinización transcontinentales en regiones con polinización intensiva. El uso incorrecto de neonicotinoides puede tener un impacto en la salud de las abejas y en los experimentos de laboratorio en los que alimentan a la fuerza a las abejas con insecticidas para encontrar efectos nocivos. 8 Pero la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que ha tomado esto en cuenta, determinó que los niveles de residuos en cultivos con tratamiento de semillas se encuentran muy por debajo de los niveles nocivos. (9 10 11 12). Luego, esta la experiencia del mundo real. Las abejas melíferas aman la colza y la canola, casi universalmente tratadas con neonicotinoides en muchos países. Y las abejas melíferas se benefician de ello. Según un director científico de la APVMA, (14) el cambio generalizado de los agricultores hacia la canola fue acompañado de una exploción de poblaciones de abejas melíferas allí, de las cuales algunas se fueron de control y son tan numerosas que se convirtieron en una plaga para la fauna autóctona.

Mientras tanto, en Europa, la prohibición de la UE ha llevado a una reducción del cultivo de colza y le costó 510 millones de euros anuales a los agricultores.(15) En cuanto a las abejas realmente silvestres, de las cuales existen miles de especies, no hay tan buena información. Lo que si sabemos, sin embargo, apunta a muchos factores que tienen impacto sobre su salud. Los problemas de salud de los abejorros que se han mostrado en Estados Unidos, por ejemplo, se atribuyen a la Nosemosis importada por polinizadores comerciales de invernadero.
El uso masivo de la tierra cambia con los años, y el cambio climático ha afectado a otros. Mientras tanto, un estudio importante ha demostrado que el declive de las abejas silvestres fue revertido en Inglaterra en los años 90, situación que coinicide con la introducción de los neonicotinoides en el mercado. (16) Las abejas son muy importantes. Por tal motivo, la industria dedicada a la protección de cultivos está trabajando para mejorar las comunicaciones entre agricultores y apicultores y hemos creadado programas para mejorar el hábitat y la salud de las abejas. Pero si queremos hacer lo correcto para estos polinizadores tan importantes, necesitamos basar el marco regulatorio en pruebas del mundo real.

O, si queremos prohibir productos en base a su potencial de causar daño, ¿tal vez la UE debería seguir con los automóviles y los analgésicos?

Nota original:

http://www.science20.com/howard_minigh/the_myth_of_the_beepocalypse-225522

Referencias:

[1] https://www.wsj.com/articles/bees-pesticides-and-the-activist-hive-1487187434

[2] http://www.thecre.com/oira_pd/wp-content/uploads/2014/05/neonicotinoids_overview_report_february_2014.pdf

[3] http://www.fao.org/faostat/en/#data/QA

[4] https://www.usda.gov/documents/ReportHoneyBeeHealth.pdf

[5] http://scientificbeekeeping.com/whats-happening-to-the-bees-part-4-the-genetic- consequences-of-domestication/

[6] https://www.sciencedaily.com/releases/2008/08/080804100139.htm

[7] https://www.geneticliteracyproject.org/2016/12/06/honeybees-not-crisis-beekeepers/

[8] https://www.geneticliteracyproject.org/2017/02/06/gold-standard-assessing-neonicotinoids- field-bee-hive-studies-find-pesticides-not-major-source-of-health-issues/

[9] https://www.regulations.gov/contentStreamer?documentId=EPA-HQ-OPP-2011-0865- 0173&contentType=pdf

[10] https://www.regulations.gov/contentStreamer?documentId=EPA-HQ-OPP-2011-0865- 0173&contentType=pdf

[11] https://www.regulations.gov/document?D=EPA-HQ-OPP-2008-0844-0140

[12] https://www.regulations.gov/contentStreamer?documentId=EPA-HQ-OPP-2011-0920- 0014&contentType=pdf

[13] http://www.canolacouncil.org/markets-stats/industry-overview/bees-and-canola-a-sweet- relationship/

[14] http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/etc.3631/epdf

[15] https://www.euroseeds.eu/system/files/publications/files/hffa_research_paper_neonics_inte rnet_protection.pdf

[16] http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/ele.12121/abstract