Polinización Natural

¿Qué es la polinización natural? Concepto y definición

La polinización natural es la que se desarrolla naturalmente, sin intervención humana (principal diferencia con la polinización artificial).

Polinización Natural

Luego de miles de años de evolución, las especies han encontrado las necesidades específicas que tienen para transportar su polen de forma natural y así reproducirse.

Tipos de polinización natural

Existe una gran variedad de tipos de polinización en los que no interviene el hombre (ser humano).

Polinización directa

La polinización directa o autopolinización sucede cuando el grano de polen llega solo desde el estambre al estigma de la misma flor. A estas especies se las denomina autógamas. La ventaja de esta tipología es que, en caso de ausencia de agentes polinizadores externos, la especie puede reproducirse igual. Además, prácticamente no existe desperdicio de polen, debido a que los granos realizan distancias cortas.

Polinización cruzada

La polinización cruzada ocurre cuando el polen se transporta de una planta a otra a través de un vector de polinización externo. Existe polinización cruzada cuando intervienen insectos polinizadores (abejas, mariposas, avispas), aves (colibríes o murciélagos), agua o viento. Este tipo de polinización es necesaria cuando los órganos masculino y femenino no están en la misma especie, o cuando aparecen en momentos diferentes del crecimiento.

Polinización anemófila

La polinización anemófila es un tipo de polinización cruzada producida por un factor abiótico: el aire o viento. Las plantas anemófilas, como las coníferas o las gramíneas por ejemplo, producen grandes cantidades de polen, debido a que esa es la única forma en la que aseguran la polinización. Además, cabe destacar que el polen de estas plantas es liviano y flota en el viento.

Polinización entomófila

La polinización entomófila figura como una de las formas más conocidas: la polinización realizada por insectos polinizadores. Los vectores polinizadores más conocidos son las abejas, avispas, moscas, polillas, escarabajos y mariposas. Los granos de polen que producen las especies entomófilas suelen ser grandes y pegajosos, debido a que se adhieren al cuerpo del insecto que se encarga de la polinización.

Polinización hidrofilia

Si bien no es un mecanismo de reproducción muy habitual, la polinización hidrofilia o polinización por agua es utilizada por algunas especies que utilizan el agua para transportar su polen. En ciertos casos, las gotas de lluvia pueden salpicar y trasladar granos hacia el estigma de la propia especie. En otros, el polen de una flor puede flotar hasta llegar al órgano femenino, o trasladarse a través de corrientes de agua para encontrase con los estigmas.